6 de septiembre de 2024
La ingeniería financiera que llevó a Franco Colapinto a la Fórmula 1 y el efecto Bizarrap
El DJ y productor activó el “Operativo F1�?� y se sumaron sponsors para cerrar el presupuesto. Cómo un grupo de emprendedores y empresarios lograron que un argentino vuelva a correr en la Máxima tras 23 años. “Nunca había visto una carrera, pero me enamoré de la pasión de Franco”, afirmó uno de ellos
El 3 de octubre del año pasado Colapinto anunció que se disponÃa a probar un auto de Fórmula 2, también del equipo MP Motorsport con el que habÃa competido en la Fórmula 3. Aunque esa prueba en Abu Dhabi vino con la yapa de su estreno en la categorÃa antesala en las últimas dos carreras del año. La frutilla del postre fue su primer contacto con un coche de F1 y el 28 de noviembre formó parte del Franco confirmó para 2024 su primera temporada en la Fórmula 2 y hubo que conseguir más presupuesto. La movida continuó este año y apareció un jugador clave para que se incorporen otras empresas. El entorno de Colapinto lo llama el “Ãngel Guardiánâ€. Se trata de Gastón Parisier, un joven emprendedor, fundador de Bigbox y cofundador de Fly Bondi. A comienzos de este año conoció a Franco y a su grupo de trabajo y el “flechazo†fue inmediato. Si bien nunca habÃa visto una carrera de autos, detectó “activosâ€, como él mismo define, y principalmente una historia que mereció ser acompañada.
“Me presentaron a MarÃa porque ella estaba buscando patrocinadores. Estábamos los dos en Madrid y le dije ‘no sé nada de automovilismo, pero soy curioso. Tomemos un café’. Nos juntamos y le dije ‘salgamos a comer con Franco que quiero conocerlo’. Ahà fue el primer momento mágicoâ€, le contó a Infobae. Su testimonio sirve para conocer la comunión creada entre un grupo de empresarios y emprendedores que ayudaron a que un argentino vuelva a correr en F1 luego de 23 años.Una vez que se reunió con Colapinto y MarÃa decidió presenciar en primera persona una carrera y terminar de definir su apoyo. “La temporada comenzaba el 28 de febrero en Bahréin y le dije ‘¿sabés qué? Me voy a Bahréin. Quiero vivir esto de primera mano’. Una vez que pisé ese circuito dije ‘ya está’, y cambió mi vidaâ€, afirma.
Tras vivir su primer fin de semana en la Fórmula 2 y en el marco de un Gran Premio de Fórmula 1, supo que ayudar a Colapinto a cumplir el objetivo máximo iba a ser una empresa muy difÃcil de cumplir, aunque admite que “me enamoré del desafÃo, del equipo, de la pasión y de los sueños de Francoâ€. Surfear para derribar las utopÃas parece ser su filosofÃa de vida y sostiene que “cada vez que me dicen que las cosas son imposibles despierta un motor en mÃ. Cuando escuché ‘no hay un piloto argentino en F1 hace más de 23 años, es imposible, las empresas no le van a dar bola’; cada uno de esos ‘no’ se transformó en energÃa, en ganas, en más y más fuerzaâ€.“Sentà también que estaban pasando cosas interesantes y que por algún motivo no estaban tomando la relevancia que tenÃan que tomar, como por ejemplo que lo estaba apoyando Globantâ€, explica.Sumó el apoyo de sus empresas y luego fue el puntapié inicial para agregar respaldo y que el auto de Fórmula 2 de Colapinto casi se quedara sin lugar para auspiciantes: “Fui empujando y tomé el desafÃo de conectar toda esta historia con el ecosistema local, porque MarÃa y Jamie son europeosâ€.
Con más respaldo presupuestario el tema siguió tomando forma. “Luego hubo infinitas reuniones, llamados, todos juntos trabajando, los fundadores de Globant y Federico LaurÃa (manager de Duki, Nicky Nicole y Bizarrap). Se armó un equipo y se fue sumando cada vez más gente y cada patrocinador que llegó empujó más todavÃa. Se armó una locomotoraâ€.
A medida que corrió la temporada de la Fórmula 2 en la que Franco hasta su última carrera habÃa quedado en el sexto puesto del campeonato, luego de una victoria y dos segundos puestos, Parisier también se convirtió en una especie de agente de prensa, ya que en sus redes sociales subió fotos, videos y otros testimonios de las carreras.Sin embargo, aclara que “esto es todo de Franco. De su talento, de su empuje, de su humildad, es una persona increÃble y va a llegar muy lejos. Después, las cosas se fueron dando y cada vez que esos momentos únicos se dan hay que ver la suerte. “Franco es un emprendedor y eso es lo que hay que destacar de los emprendedores argentinos. Tienen el ADN de soñar mucho y grande. Hay videos suyos cuando tenÃa 12 años y dice ‘mi sueño es correr en la F1′. Tiene el talento, la humildad y disciplina para hacer el trabajo necesarioâ€, destaca del corredor bonaerense.
El mayor desafÃo llegó entre el mediodÃa del sábado 24 y la noche del lunes 26 de de agosto pasados. Una vez que Logan Sargeant destrozó su Williams FW 46 en la tercera práctica libre en el Gran Premio de los PaÃses Bajos de F1, el jefe del equipo inglés, “Nosotros nos enteramos el sábado pasado. Yo estaba llegando al estudio y me llega un mensaje de Franco diciendo ‘Amigo, te tengo que llamar ya’. Franco me tiró: ‘Me llamaron de Williams que tengo que subir, tengo que subir. Necesito sponsors’… Ahà yo le pregunto: ¿Seguro Fórmula 1?, ‘Casi confirmado Fórmula 1′, me dijo. Ahà me volvà locoâ€, reveló Bizarrap en una entrevista con el You Tuber español VÃctor Abad.“Argentina le está dando un ejemplo al motorsport y a la FIA (Federación Internacional del Automóvil) de cómo tienen que funcionar las cosas. Con Franco se demuestra que es un negocio que se puede explotar y se puede apasionar. Para otros pilotos de la Fórmula 2 o en el WEC (Campeonato Mundial de Endurance) que es también donde estamos y les decimos ‘tienes que hacer algo con tus sponsors para devolverles a los fans’â€, le Este fin de semana se hizo realidad el sueño no solo de Franco Colapinto, sino de un grupo de emprendedores y empresarios que demostraron que no es excluyente ser del riñón del automovilismo para poder llegar a la Fórmula 1. En un año se movieron mucho más que varios dirigentes de este deporte durante más dos décadas y fueron claves para que un argentino vuelva a correr en el gran circo luego de 23 años.
