22 de diciembre de 2025
La guerra de los motores que estalló en la Fórmula 1 y que pone a Alpine bajo la lupa para la próxima temporada
Varias escuderías acusaron a la FIA que Mercedes y Red Bull están desarrollando piezas de manera ilegal de cara a la nueva normativa en 2026
La atención está puesta en la relación de compresión de los motores, un parámetro clave en las unidades de potencia. Según revelaron portales especializados como Motorsport Magazin y The Race, tanto Mercedes como Red Bull Powertrains habrÃan encontrado una forma de obtener ventajas mediante el uso de materiales que se expanden con el calor. Esto altera el proceso de desarrollo de las piezas durante el funcionamiento real del motor, ya que las verificaciones oficiales se realizan a temperatura ambiente.
¿Cuál es la ventaja que tendrÃan? El medio indicado argumentó que “los motores utilizan piezas complejas que se expanden deliberadamente cuando el motor está caliente. Esto ayuda a aumentar la relación de compresión (y, por lo tanto, ofrece un rendimiento adicional y una mejor eficiencia del combustible) cuando el motor funciona sin problemas en la pista. Los beneficios potenciales de esto podrÃan hacer una gran diferencia al comienzo del ciclo de reglasâ€. En otras palabras, las escuderÃas podrÃan aumentar los caballos de fuerza, aunque sea levemente, y ganar algunas décimas de velocidad en un deporte en el que cada ventaja cuenta.
“Esto constituirÃa una infracción del reglamento técnico, que reitera que los coches deben cumplir con las normas en todo momento durante un fin de semana de carrerasâ€, argumentó, por su parte, Motorsport. Según mencionó el medio francés L’Equipe, la situación escaló a tal punto que “se espera una nueva reunión el lunes para resolver el problema lo antes posibleâ€. Toda esta situación adquiere mayor relevancia porque Mercedes suministrará motores a McLaren, Williams y Alpine en 2026, además de su propio equipo, mientras que Red Bull proveerá a Racing Bulls. Si la FIA determina que los motores no cumplen con la normativa, estos equipos podrÃan verse obligados a realizar modificaciones de última hora, un desafÃo logÃstico considerable dado que los diseños ya están homologados y cerrados desde hace meses.El procedimiento de homologación y la falta de una definición precisa sobre el nivel aceptable de expansión térmica generó un clima de incertidumbre. La FIA reconoció que el nuevo lÃmite de relación de compresión plantea dudas sobre su interpretación y cumplimiento, y señaló que el tema se sigue debatiendo en foros técnicos con los fabricantes de unidades de potencia. “La FIA revisa continuamente estos asuntos para garantizar la imparcialidad y la claridad y, de ser necesario, se pueden considerar ajustes a las regulaciones o procedimientos de medición para el futuroâ€, afirmó el organismo.
El ambiente en el paddock es de expectación y cautela. Los equipos temen descubrir un nuevo “truco†en los monoplazas rivales durante las pruebas de pretemporada en Bahréin, previstas para febrero, lo que podrÃa desencadenar disputas legales y nuevas solicitudes de intervención a la FIA. Con la temporada 2026 aún por comenzar y los motores sin haber recorrido un solo kilómetro en pista, la Fórmula 1 se prepara para un posible enfrentamiento reglamentario que podrÃa definir el equilibrio de poder en la próxima generación de la máxima categorÃa del automovilismo.