5 de enero de 2026
El gran desafío de la industria automotriz argentina en 2026: aumentar las exportaciones de autos

Mientras las importaciones crecieron 97% y las ventas de autos argentinos solo 7,5%, las colocaciones en el exterior fueron menores a las de 2024. La transformación hacia vehículos comerciales y los impuestos son determinantes
El próximo martes la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), publicará los números oficiales de diciembre y del año completo de la industria automotriz argentina. Se sabrá entonces cuántos autos se fabricaron en las plantas nacionales y cuántos se exportaron. Este último dato, el de autos enviados al exterior, rondará las 285.000 unidades, lo que implica una reducción cercana al 10% en relación con 314.735 del año previo.
Ese es uno de los grandes desafíos de 2026 para el sector: que el crecimiento vuelva a ser parejo, no asimétrico, para lo cual es necesario mejorar la competitividad de las exportaciones en un escenario cada vez más complejo por la sobreoferta de productos asiáticos.
En los últimos dos años, pero especialmente en 2025, se lograron reducir costos que exponían financieramente a las automotrices, como los plazos de pago de 180 días (bajó a 30 días al final de 2024), la eliminación del impuesto PAIS que afectaba el costo de las autopartes importadas para ensamblar y exportar unidades, y la anulación del doble IVA que se pagaba en la Aduana.
Eliminar el arancel de exportación fue uno de los pedidos que las fábricas le hicieron al ministro de Economía, Luis Toto Caputo, desde su primera reunión a fines del primer trimestre de 2024. Eso no ocurrió, e incluso fue peor aún, porque este año que pasó no se renovó la exención a las exportaciones incrementales que regía desde 2021, por medio de la cual, una vez superados las 137.000 unidades, la industria dejaba de pagar esa retención que afecta a la competitividad de los productos nacionales.
Así, hoy lo pagan pocos autos que se venden en el exterior, como la pick-up Toyota Hilux, el SUV 4x4 Toyota SW4, el Fiat Cronos, el Peugeot 208, el Renault Kangoo, el Chevrolet Tracker o la pick-up Volkswagen Amarok.
Algunos de esos modelos dejaron de exportarse y quedaron como vehículos para abastecer el mercado local, pero otros, especialmente la camioneta mediana de Toyota, es el vehículo que, a pesar de esa carga fiscal adicional que tiene un impacto cercano al 2,5%, es el modelo más exportado de la industria argentina.El problema no son los autos importados de Brasil, de los cuales el 85% son traídos por las mismas marcas que producen autos, dan empleo y tributan como grandes contribuyentes en Argentina. El problema tampoco es China, que este año alcanzó el 4,7% del total de autos 0km que se vendieron en el mercado local.