13 de enero de 2026
Las revelaciones del padre de los Benavides: el pedido a Kevin para que deje las motos y el secreto de Luciano para ganar el Rally Dakar

Norberto Benavides acompañó a sus hijos desde la primera hora. La educación dentro y fuera de la pista. Las decisiones claves para el éxito de los hermanos salteños, que hicieron historia y van por más en la carrera más dura del mundo
Mientras tanto, Norberto se ocupó de educar a su hijo mayor transmitiéndole un valor clave en la vida y en el deporte: el sacrificio y la humildad. Le dijo a Kevin que debía ocuparse de su moto, desde lavarla hasta hacerle el mantenimiento. No solo como una responsabilidad, sino también para aprender de mecánica, algo crucial en el deporte motor. Eran épocas en las que ni se imaginaba tener que solucionar problemas en el medio del desierto o en cualquier otro terreno en el Rally Dakar. Pero aquel aprendizaje hizo mella en el entonces adolescente, que de reojo era seguido por su hermano, Luciano, siete años menor.
Un día Kevin lo encaró a su padre y le dijo que “quería ser campeón mundial”. Norberto entendió que el tema pasaba a otro nivel y que era necesaria la presencia de un entrenador de élite. Recurrió al español Oriol Mena, quien logró el título ecuménico en 2009 y Kevin viajó a Europa para potenciar su formación. En 2012 tuvo su primer contacto con KTM e integró el equipo oficial. Fue cuarto en la categoría Juniors del Campeonato Mundial. Eran tiempos del Rally Dakar en la Argentina y el joven salteño se contagió de ese furor. Se pasó al Rally Raid y debió aprender la navegación. En 2015 ganó el Desafío Guaraní, una fecha del Dakar Series, que eran carreras a cargo de la misma empresa que maneja los derechos comerciales del Rally Dakar, Amaury Sport Organisation (ASO). Llegó el debut en el Rally de Marruecos donde fue cuarto, ya de la mano de Honda y en enero de 2016 se dio el bautismo dakariano, siendo el primer argentino en ganar una etapa en motos, la categoría más emblemática y peligrosa, con 24 pilotos fallecidos entre 1979 y 2025. Al mismo tiempo, Luciano ya había conquistado su primer título nacional de Enduro. Aunque para destacarse en la élite, Norberto vio que era necesario un plus para sus hijos: el factor mental. Su fanatismo por el tenis lo llevó a dar otro paso determinante. Un día, viendo una entrevista a Novak Djokovic, el serbio dijo que “no creía en los psicólogos deportivos, hasta que se dio cuenta de lo importante que eran”. Así, los Benavides llegaron a Gustavo Ruiz, quien comenzó a trabajar con Kevin en 2018 y con Luciano en 2019. Ruiz es uno de los profesionales más destacados y prestigiosos en el ámbito deportivo y por caso también trabaja desde hace varios años con Franco Colapinto.