16 de enero de 2026
La emotiva historia de los hermanos que corren el Dakar con un Renault 18 Break: por qué representan el auténtico espíritu del Rally

Thierry y Laurent Campos, de chicos amaron la carrera gracias a su padre. Duermen en carpa, no tienen un equipo y ellos mismos reparan el auto. El armado artesanal y a pulmón del coche que participa en la categoría Classic
Ellos tomaron el legado de sus compatriotas, los hermanos Claude y Bernard Marreau, quienes se ganaron el apodo de “Zorros del Desierto”, quienes sorprendieron con un Renault 4 en las ediciones de 1979 (5º) y 1980 (3º) y en 1982 vencieron a bordo de un Renault 20. Al año siguiente corrieron con un Renault 18 Break y fueron novenos. Cuatro años más tarde, un En aquellos primeros años, la gran mayoría de los participantes eran sus propios mecánicos. Salvo en los autos con algunas representaciones de fábrica, el resto hacían todo y dormían en carpas al lado del coche, moto o camión, que fueron las tres categorías con las que se inició el Rally Dakar. Los tiempos cambiaron y hoy -salvo excepciones- todos los competidores duermen en casas rodantes u ostentosos motorhomes como los de los equipos oficiales. Los hermanos Campos recrean esa gran aventura de hace más de cuatro décadas y se ocupan de todo. Incluso, en una de las primeras jornadas improvisaron una mesa sobre un tacho de basura de plástico y ahí arreglaron un elemento del auto.
Aunque también la gesta de los Campos es un homenaje a su padre, Thierry, quien falleció hace seis años. En 2023 comenzaron con este proyecto y se sumaron dos amigos, Harley y Robert, quienes les dieron una mano en el armado del Renault 18, que conserva la base del tablero original, la misma palanca de cambios y su aspecto interior aparece cambiado por la jaula antivuelco y dos butacas para la comodidad de ambos. No tiene los asientos traseros y el resto del interior del vehículo está lleno de herramientas, repuestos y las cubiertas de repuesto por mencionar algunas de las cosas que se visualizan.