DEPORTES
10 de abril de 2026
Argentina avanza con las gestiones millonarias para recuperar la Fórmula 1
Con Colapinto como estandarte, obras millonarias y negociaciones en curso, la nación se apresura en una narrativa de recuperación para reinstaurar una tradición deportiva que marcó su historia.
El vínculo de Argentina con la Fórmula 1 no es casualidad: es historia, pasión y ahora una esperanza renovada. El ascenso de Franco Colapinto a la categoría reina encendió otra vez la ilusión colectiva y puso en marcha un movimiento concreto: obras, negociaciones y un plan estratégico que busca devolver a los monoplazas más rápidos del mundo a nuestras calles y circuitos.
El poder del momento: Colapinto y el entusiasmo popular
La irrupción de Franco Colapinto como piloto titular actuó como un catalizador. Más que un nombre, es una bandera para demostrar dos cosas a los mandos de la categoría: Argentina tiene piloto y Argentina tiene público. El road show anunciado para el 26 de abril en Palermo —con un Lotus de 2012 con estética Alpine surcando Libertador y Sarmiento— no es solo un espectáculo: es la manifestación de una demanda masiva. Entradas agotadas en minutos para sectores con acceso preferencial y una expectativa de medio millón de personas confirman que la pasión está viva.
Infraestructura en movimiento: el nuevo Gálvez y la apuesta porteña
Para que la F1 vuelva, la pista debe cumplir con la homologación Grado 1 de la FIA. El trazado más cercano hoy en capacidad técnica es Termas de Río Hondo, pero es Grado 2 y requeriría obras importantes. La respuesta porteña fue contundente: una remodelación integral del autódromo Oscar y Juan Gálvez, demolición y reconstrucción de pista incluida, con un diseño moderno que superará los 4.800 metros y un ancho de 14 metros.
Que el nuevo Gálvez sea sede de MotoGP en 2027 es una señal estratégica: Dorna ya visitó las obras y se fue conforme, y los derechos comerciales del MotoGP pertenecen a Liberty Media, la misma empresa que maneja la Fórmula 1. Ese nexo abre puertas y marca coherencia en la planificación.
Una ambición triple: MotoGP, WEC y la mira en la F1
La ciudad no solo piensa en la Fórmula 1: también gestiona sumarse al calendario del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). El objetivo es ambicioso y lógico: conformar una tríada internacional —MotoGP, WEC y Fórmula 1— que consolide a Buenos Aires como epicentro del automovilismo mundial en la región.
Fechas, calendario y la negociación con Liberty Media
Sumar un Gran Premio implica una lucha por una fecha en un calendario que ya ronda las 24 citas. América hoy tiene cinco carreras: Miami, Las Vegas, Austin, México y Brasil. La logística puede jugar a favor —por ejemplo, fines de semana encadenados entre San Pablo y Buenos Aires—, pero la competencia internacional por ingresar al calendario es feroz y la F1 evalúa alternativas como alternar sedes en años intercalados.
Los conflictos globales también influyen: la suspensión reciente de carreras en Bahréin y Arabia Saudita demostró que surgen ventanas imprevistas. Tener la infraestructura y los acuerdos listos puede ser la diferencia decisiva.
Costos y financiamiento: la ecuación económica
La Fórmula 1 es negocio, pero exige inversión. La remodelación del Gálvez se estima en U$S 100 millones y cuenta con asesoramiento del ingeniero alemán Hermann Tilke, responsable de múltiples circuitos modernos. Además, el canon anual para organizar un Gran Premio suele ubicarse entre U$S 35 millones y U$S 55 millones.
¿La contracara? Un fin de semana de F1 en Buenos Aires podría convocar a más de 300 mil espectadores y alcanzar una audiencia global superior a 1.500 millones, con un impacto económico directo e indirecto relevante. Por eso el proyecto requiere una mezcla de financiamiento público y privado: el Gobierno de la Ciudad ya avanza y hay empresas locales vinculadas a la categoría, como Mercado Libre, Globant y Aleph, dispuestas a formar parte del ecosistema.
Qué falta y qué debe pasar
Los pasos concretos que restan son claros: finalizar las obras del Gálvez con los estándares de la FIA, consolidar financiamiento para cubrir tanto la inversión inicial como el canon anual, y cerrar una fecha con Liberty Media. Además, una diplomacia deportiva eficaz —apoyada por demostraciones de público masivo y eventos como el road show de Colapinto— será clave para inclinar la balanza.
La posibilidad está en marcha
El efecto Colapinto ya existe. Las obras en el Gálvez también. Y estos hechos no son decorativos: son señales de intención serias frente a quienes toman las decisiones en la industria. No es sencillo ni barato, pero tampoco es quimérico: con planificación, financiamiento mixto y timing, Argentina tiene una ventana real para volver a ver la Fórmula 1 rugir en su suelo. Y si alguien puede transformar la pasión en acción, es este momento: público, infraestructura y voluntad se están alineando. ¡Acelerar no es una opción: es la próxima estación!
Fuente: Los Primeros TV
