19 de agosto de 2025
Polémica por el nuevo reglamento de la Fórmula 1: las “estrategias antinaturales” que podría alentar
Hay preocupación en la FIA tras los cambios en la recuperación de energía, que llevaría a una especulación extrema y controvertida. El análisis de uno de sus directivos
La noticia principal es que la FIA mantiene en revisión el reglamento técnico de la F1 para 2026, con el propósito de impedir que la transición hacia una mayor proporción de potencia eléctrica en los monoplazas genere situaciones que distorsionen la esencia competitiva del deporte. Aunque la arquitectura básica de los motores ya está definida y no sufrirá modificaciones, el organismo trabaja en ajustes sobre la gestión y el despliegue de la energÃa para garantizar que la competición no se convierta en un ejercicio de administración de recursos, sino que preserve la naturaleza de la velocidad y la destreza al volante.
La FIA, según explica Tombazis, reconoce la complejidad añadida que implica el nuevo reparto de potencias. “Obviamente, cuando tienes una proporción mucho mayor de potencia eléctrica y una proporción menor de potencia del motor de combustión interna, y no tienes baterÃas que se descargan durante toda la carrera, la gestión de la energÃa se vuelve un poco más complicadaâ€, admite el directivo. No obstante, subraya que la FIA ya anticipaba estos desafÃos desde el inicio del proceso y que las normas continúan en evolución para abordarlos. También se planteó El desarrollo de las reglas se apoya en la retroalimentación obtenida de las sesiones en simulador, donde los pilotos identifican posibles problemas antes de que los coches lleguen a la pista. Esta información resulta esencial para la FIA, que utiliza los datos para ajustar parámetros como la recuperación y el despliegue de energÃa, asà como la llamada “tasa de reducción†que determina cuánta energÃa puede utilizarse en cada circuito. En lugar de un lÃmite fijo de 8,5 megajulios (unidad de energÃa) por vuelta, la federación estudia la posibilidad de establecer escalas variables según las caracterÃsticas de cada trazado.
El margen de maniobra de la FIA se limita a estos aspectos, ya que la especificación técnica de los motores para 2026 —incluida la parte eléctrica— ya está cerrada y no se modificará. “En este momento, la especificación técnica de los motores, la parte eléctrica y todo eso está fijada. Eso no cambiaráâ€, aclara Tombazis. Cualquier intento de alterar la fórmula del motor desencadenarÃa una disputa polÃtica entre los fabricantes, algunos de los cuales ya han avanzado en sus proyectos y no aceptarÃan cambios de última hora.La colaboración entre la FIA y los fabricantes de unidades de potencia presenta matices. Asà lo explica Tombazis: “No todos los equipos y fabricantes de unidades de potencia son tan transparentes con nosotros en sus datos. Algunos son muy reservados respecto a lo que están haciendo, mientras que otros son muy abiertos y colaborativos proponiendo ideas. Estamos tomando muchas de esas ideas en cuentaâ€. Esta disparidad responde a los intereses competitivos de cada fabricante, que busca proteger sus avances tecnológicos ante posibles intervenciones regulatorias que puedan afectar su posición.Aunque la base técnica de la unidad de potencia de 2026 permanecerá inalterada, el organismo regulador aspira a que los ajustes en los parámetros de uso de la energÃa prevengan cualquier comportamiento artificial en pista durante la próxima temporada.
