La llegada de Cruz, el primer hijo de Manu Urcera y Nicole Neumann, no solo trajo alegría al hogar, sino que también obligó al piloto de automovilismo a realizar un profundo ejercicio de introspección.
Acostumbrado a una vida dedicada al deporte de alta competencia, donde el enfoque suele ser individual y centrado en el éxito personal, el deportista se encuentra hoy navegando las aguas de una faceta completamente nueva.
En sus declaraciones recientes, Urcera se mostró transparente sobre el impacto que tuvo la paternidad en su psiquis. Lejos de ocultar sus contradicciones, reconoció que el deporte individual dejó una marca en su forma de relacionarse con el entorno.
“Soy familiero y él es el legado de lo que siento por mi familia, extenderlo hacia un hijo. Me empecé a cuestionar que soy un poco egoísta, pero no a propósito ni me siento orgulloso de eso”, expresó.
Nicole y Manu Urcera junto a Cruz, el hijo que tienen en común. (Instagram)
El piloto explicó que, al dedicarse a una disciplina donde “gana uno solo”, esa lógica competitiva se traslada a la vida cotidiana de forma casi automática. Ahora, su meta es lograr el equilibrio.
“Trato de hacer mea culpa y tenerlo a Cruz como prioridad y ordenar mis tiempos para darle a él, pero tampoco quiero regalar nada en las carreras, así que me paso el día entrenando”, aseguró.
Nicole Neumann: la guía en el camino de la paternidad
Con la experiencia de haber transitado la maternidad en cuatro oportunidades, Nicole se convirtió en el apoyo fundamental de Urcera.
En diálogo con LAM, la modelo no solo confirmó la devoción que su pareja siente por el pequeño, sino que también aportó una dosis de realidad sobre los conflictos de agenda que cualquier padre primerizo atraviesa.
Manu Urcera junto a Cruz, su hijo. (Instagram)
“Está enamorado de su bebé y Cruz es un mini Manu”, aseguró la modelo, antes de abordar el tema del tiempo: “Eso de los tiempos es algo que podría mejorar. A él le encantaría estar mil horas entrenando y prepararse lo suyo, y hoy por hoy también tenés que dejarlo libre para el bebé”.
Nicole explicó que su rol es el de recordarle constantemente que las prioridades son otras. “Yo a veces le voy diciendo que las cosas cambiaron, que no es como antes. No es lo mismo cuando uno vive para uno mismo a cuando tenés una personita esperándote”, remarcó la es de Fabián Cubero.
A pesar de la intensidad que conlleva la crianza y la carrera deportiva, la pareja se muestra sólida. Y aunque para Nicole este es su cuarto hijo, la modelo no cierra la puerta a la posibilidad de ampliar la familia nuevamente, aunque admite con humor: “Nunca descarto nada, nunca se sabe, pero está difícil, cuatro hijos es un montón”.
Fuente: La Voz